Una vez más los Dirty Jim encandilaron a su público
más fiel en su último bolo en esa catedral del rock que es La Antigua Estación.
El pasado viernes 29 de junio, nuestra banda
favorita volvió a dar un fantabuloso concierto desplegando toda su
clásica energía poligonera rockera y dejando, una vez más constancia
de que son los putos amos del rock poligonero en la península.
 |
| Dedos Pochos in action |
El motivo de tan gloriosa reunión era la celebración de la recién estupenda
entrada en la treintena de Rocío y Zaida. Felicidades,
y esperamos que lo hayáis disfrutado tanto como
nosotros.
Durante las dos horas que duró el concierto, nuestros músicos
favoritos volvieron a deleitar a su hinchada con clásicos del rock nacional e
internacional de "los de toda la
vida" pasados por su peculiar tamiz dirty y poligonero. La
banda, sin duda, sonó más sucia, profesional, atinada y contundente que nunca. ¡¡¡Qué monstruos!!!
 |
| Vera en pleno éxtasis vocal |
El grupo navega por nuevos derroteros con nuevos amigos que se han
unido a esta ya legendaria y multitudinaria banda.
En
primer lugar, es obligado hablar de la nueva incorporación como
técnico de sonido, batería y guitarrista a tiempo parcial de Luis
Once Dedos. Sin duda la batería de Luis ha servido para darle
un respiro a La Abuela y así poder autosuministrarse el
Inistón, por no hablar de la mejora evidente del sonido global de la banda con
su presencia y ajustes como técnico de sonido. Como guitarrista mejor
no calificarlo, su pasado heavyorro y su volumen brutal le delatan. Gracias
Luis, desde que llegaste el Sr. Acople ya no nos visita. Nadie
entiende las ondas hertzianas como tú.
Nuestros viejunos amigos, una vez más contaron con el apoyo de
sus amigos Los Pugiles, que como enfervorecidas primerizomenstruantes
adolescentes animaban, gritaban y disfrutaban en primera línea del concierto.
Como no podía ser de otro modo, tanto El-Daiviz como Luckziano salieron a
cantar con los dioses poligoneros para regocijo del público presente.
 |
| El-Daiviz (atención al careto de La Abuela) |
 |
| Luckziano disfrutándolo |
El-Daiviz volvió a dejar a la parroquia atónita con sus idas y salidas
del escenario, con sus perfectas poses de experimentado o desvergonzado front-man, mucho tienen que aprender de él tipos como Steven Tyler o Jagger. Hiperactividad rockanrolera la de este chouman. Gracias Deiviz. No cambies.
Eres único... esperemos, por el bien de la humanidad.
Luckziano, el elegante cantante de Los Pugiles,
el Brian Ferry español, despachó, con su profesionalidad habitual, un
emocionante Dead Flowers que dejó a los parroquianos boquiabiertos ante
un despliegue tamaño de talento, savoir-faire y clase. Gracias Lu, eres
único y genial.
Y que decir de Vera el Niño Pera, el Niño del
Blues, que voz, que poderío, que talento. Miguel juega en otra división,
la de los grandes. Sus versiones de negros muertos fueron sin duda los
momentos álgidos de la noche. Sólo él es capaz de tan sublime emoción
y éxtasis musical. Gracias Miguel. Te queremos... disfrutar más. Siempre,
de hecho.
También, por supuesto, la banda
quiere agradecer al público presente su lealtad y dar las gracias por celebrar
tan entrañables momentos con todos nosotros. Muchas gracias, Dirty Jim
sobreviven gracias a vuestro apoyo, no lo dudéis.
 |
| Luis despachándose a gusto |
Ya estamos impacientes esperando el próximo bolo,
se rumorea que el ayuntamiento de la ciudad está en negociaciones con el
representante de los Dirty Jim, Toni Nuncaestoy para que toquen en las próximas
fiestas de San Mateo, como colofón final de los festejos, en vez del peludo de
Melendi.
La
noche comenzó, como es habitual, con la celebre frase de los Burning "Bienvenidos a una larga noche
de Rock and roll" para
que Jesús disparase el riff de Jim Dinamita y la banda poligonera empezase a
despachar dos horas de puro y puto auténtico rock and roll del de toda la puta
vida.
Tras el clásico de los Burning con los que Dirty Jim
abre todos sus conciertos, sin un segundo de pausa, Gumer hizo rugir su Gibson
con los acordes de Tan alto como nos dejen tan fuerte como podamos emulando al
gran Guille Martín y haciendo presagiar una larga y fructífera noche
de rock. La siguiente joya, el Wonderful tonight de Clapton al estilo
poligonero.
 |
| Cuatro guitarristas en dos metros cuadrados ¿Quién da más? |
A continuación una de los Rolling: Miss you, estreno en directo en
este bolo. Seguimos con Isa y Pablo a los mandos y un ya clásico de la banda:
Llamando a la tierra. Llega el momento de El-Daivid y su Soy un hombre enfermo
mientras Bocalenta disfrutaba como un niño retrasado punteando como el
enajenado peligroso que es.
Tras El-Daivid sube al escenario la estrella de la
noche Miguel Vera. Un lujo. Con su sangre traída sin duda
del mismísimo delta del Mississippi comenzó con el clásico de Ry
Charles: Night Time, a continuación otro clásico,
este podríamos decir del clásico rock bilingüe español,
Black is black de los Bravos. Sin que pare la maquina de producir
nuestros héroes atacan el Proud Mary de Ike y Tina.
Miguel dirigiendo
fantabulosamente bien a la banda. Continúan desgranando grandes
temas, el Hard to handle de los Otis Redding y un fabuloso Mustang Sally con un
Gumer francamente inspirado para llegar al momento cumbre de la noche con el
Roxanne de Police. Momentazo y lujazo sin duda y Vera demostrando que nada
tiene que envidiar al Sr. Gordon
Matthew Thomas Sumner.
Con la siguiente canción, Minnie the moocher, el público cantó y
participó como si fuesen uno más de la banda con la dirección de un Vera que
supo ponerlos al borde del éxtasis celestial.
 |
| Los fieles disfrutando el acontecimiento |
Tras la exhibición de Miguel, la banda hace desfilar uno tras otro
sus mejores perlas, Caperucita feroz (con final feliz, no hubo finalmente que despedir a Gumer, veremos
en el próximo bolo), dos clásicos de los Stones: Under my thumb y Honky
Tonk Woman. A continuación, el momento emotivo del concierto con el clásico de
nuestra infancia: Cumpleaños feliz de Parchís (esos si que eran heavys y no el aficionado de Luis) dedicado
a las treintañeras Rocío y Zaida, con palabras emocionadas de Dedos pochos, los
vellos como escarpias...
Como final de fiesta, Luis sacó el bicho que tiene dentro y el
Rocking in the free world sonó como diez bandas de punk tocando en un piso de
la ministra, y un Johnny be good capitaneado por Miguel para finalizar una
noche memorable.
Sin embargo, el público no estaba del todo de acuerdo con que
nuestros héroes abandonaran el recinto, habían pagado una indecente
cantidad de dinero por la entrada y no estaban dispuestos a terminar ahí la
fiesta, así que la fiesta, ya fuera de programa, continuo como lo que era, una
fiesta entre amigos.
Así que Miguel se volvió arrancar con el Proud Mary y el
Mustang Sally a continuación era el momento de Luis con el Rocking in the free
world. A continuación, subió Luckziano para despachar un maravilloso
Dead flowers con la profesionalidad que siempre le caracteriza, y como fin de
fiesta un Daivid que improvisó un imposible Smoke on the water en un
depuradísimo spanglish.
Y
tras dos horas de puro rock and roll la banda abandonó el escenario entre
los vítores de sus miles de fans satisfechos por la descarga
anti-stress que durante dos horas les había sido suministrado por los auténticos y únicos dioses
poligoneros.
Y
ya nos despedimos con el vacío que queda después de volver a la vida real después
de tan desestresante experiencia cuasi religiosa pero con la esperanza de poder
volver a ver a estos ídolos del rock mundial próximamente.
La Antigua Estación 29 Junio del 2012
2. Tan alto como nos dejen
19. Rocking in the free world
23. Rocking in the free world